Sin agua, sin vías y sin respuestas": la pesadilla de Getsemaní y Salomé ll por obras paralizadas
Por Manantial Stereo
Publicado en 21/08/2026 07:48
Casanare

Lo que debía ser un megaproyecto para transformar la calidad de vida de más de 20 mil familias de la Comuna 7 se ha convertido en una pesadilla sin fin. Los barrios Getsemaní y Salomé II llevan más de tres años esperando la culminación de las obras de acueducto y alcantarillado, que suman 120 mil millones de pesos y que, pese a estar en un 95% de ejecución, permanecen totalmente paralizadas desde hace más de tres meses.

 

La comunidad, liderada por el presidente de la junta de acción comunal y veedor Alejandro Montsalve, denunció que el contratista —el consorcio MOPEN — no solo ha incumplido los cronogramas, sino que ha dejado la obra en el abandono, con pozos de inspección sin tapa, vías intransitables, malos olores, criaderos de zancudos y un riesgo latente de accidentes que podría cobrar una vida humana.

 

"Hemos hecho oficios, hemos solicitado acompañamiento de la Contraloría, del gerente de Acuatodos, del gobernador, pero el contratista solo responde con evasivas. En la última reunión, hace 15 días, se comprometió a comenzar el martes de esta semana y hasta ahora no ha aparecido nadie", denunció Montsalve en entrevista con Immanuel Noticias.

 

Según el análisis técnico de la veeduría, para poner en funcionamiento el acueducto en el sector solo faltaría menos de dos meses de trabajo de mano de obra. Incluso, ya se adquirieron los micromedidores para cada vivienda. Sin embargo, el contratista no ha mostrado voluntad para culminar la fase 2 del contrato, que asciende a 40 mil millones de pesos y es la que proveería el agua potable a la comunidad.

 

"Falta solo un cinco por ciento de ejecución, pero ese cinco por ciento es el que provee el agua a nuestras viviendas. Sin eso, el resto no sirve", enfatizó Montsalve.

 

Mientras las promesas se acumulan, la realidad es desoladora:

- Pozos destapados en intersecciones clave, que impiden el paso vehicular y representan una trampa mortal para niños y adultos mayores.

- Vías intransitables que se convierten en lodazales con cada lluvia, dejando incomunicados a dos barrios y sin servicio de recolección de basuras.

- Malos olores constantes y aguas estancadas que han generado brotes de dengue en la zona.

- Inseguridad por la falta de alumbrado público en sectores que quedaron a oscuras.

- Conflictos vecinales por una facturación de agua única que no permite individualizar el consumo.

 

Hace un año y cuatro meses, el gobernador de Casanare visitó la comunidad y donó recursos para aliviar una deuda con el acueducto. Desde entonces, no ha vuelto a dar la cara, pese a los insistentes llamados de la veeduría.

 

"No queremos más intermediarios. Queremos que el gobernador nos escuche directamente y presione al contratista para que cumpla. Si es necesario declarar el incumplimiento del contrato y ejecutar las pólizas, que se haga. Pero ya no soportamos más visitas institucionales sin soluciones", reclamó Montsalve.

 

La Contraloría ha hecho acompañamiento y visitas de campo, y el gerente de Acuatodos ha mostrado voluntad, pero ambos tienen las manos atadas mientras el contrato no sea declarado en incumplimiento. Mientras tanto, la comunidad sigue esperando, con la desesperanza creciendo día a día.

 

Alejandro Montsalve fue claro en su mensaje: "No le puedo pedir más paciencia a mi barrio, pero sí que nos unamos para manifestarnos. Es la única manera de ser escuchados por el gobernador y de presionar al contratista para que culmine. Necesitamos el acueducto, necesitamos vías dignas, necesitamos una solución real".

 

 

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