Una falsa oferta de trabajo, una promesa de estudio o un viaje que parecía una oportunidad pueden convertirse en el inicio de una historia de explotación. En el Día Mundial contra la Trata de Personas, la congresista Sonia Bernal hizo un llamado a la conciencia ciudadana y recordó que este delito arrebata la libertad, destruye proyectos de vida, separa familias y vulnera la dignidad de quienes caen en manos de las redes criminales.
La defensa de esta causa ha acompañado buena parte de su trayectoria pública. Desde la Subdirección de Gobierno, Gestión Territorial y Lucha contra la Trata de Personas del Ministerio del Interior, y posteriormente desde el Congreso de la República, impulsó una actualización del marco legal colombiano que hoy es una realidad con la entrada en vigor de la Ley 2608 de 2026, tras su sanción presidencial.

"Las leyes que realmente sirven son las que protegen la vida, defienden los derechos y transforman la realidad de las personas", afirmó Bernal, quien destacó que esta norma no es un logro político aislado, sino una herramienta concreta para enfrentar las nuevas modalidades de este flagelo.
La congresista enfatizó que "la sanción presidencial no es el final de un trámite legislativo; es el comienzo de una ley que empieza a proteger a los colombianos". En ese sentido, subrayó que "esta no es una ley para llenar los códigos, es una ley para prevenir el delito, proteger a las víctimas y salvar vidas", fortaleciendo la respuesta del Estado frente a las crecientes y cambiantes formas de trata de personas y brindando mejores herramientas para atender a quienes han sufrido este crimen.
La trata de personas no reconoce fronteras. Por eso, Bernal reiteró su compromiso de seguir impulsando acciones en las regiones, fortalecer la cooperación con otros países y promover iniciativas que protejan la vida y la dignidad humana.
"Mi mayor satisfacción no es haber impulsado una ley, sino saber que hoy Colombia cuenta con una herramienta que protege mejor la vida y la dignidad de las personas", concluyó la congresista, en una jornada que invita a la reflexión y a la acción conjunta contra una de las violaciones más graves a los derechos humanos en el mundo.