Las intensas lluvias que en las últimas semanas han afectado amplios sectores de Casanare pusieron a prueba las obras de mitigación ejecutadas por el gobierno de César Ortiz Zorro. En el municipio de Pore, un extenso canal construido en la madrevieja de La Curama ha mostrado resultados positivos al evacuar eficazmente el agua que antes inundaba fincas y zonas productivas.
A través de un video difundido en redes sociales, Albert Contreras, líder y referente de Gestión del Riesgo en Pore, evidenció el correcto funcionamiento de la estructura, destacando que, pese a las crecientes registradas, el agua fluye con normalidad por el canal.
La obra fue ejecutada mediante la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo y consistió en la descolmatación y limpieza de 2.5 kilómetros de la madrevieja. En algunos tramos, los trabajos alcanzaron profundidades de hasta 1.5 metros, con el objetivo de facilitar la evacuación de las aguas hacia cauces naturales y disminuir los represamientos que durante años provocaron inundaciones en áreas agrícolas y sectores habitados por familias campesinas.

El canal beneficia directamente a más de 200 familias de las veredas Regalito, Brisas del Pauto y Miralindo, permitiendo drenar con mayor facilidad tanto las aguas lluvias como los desbordamientos del caño Curama.
Líderes comunitarios han señalado que, incluso en medio de las fuertes precipitaciones de la actual temporada invernal, la intervención ha respondido de acuerdo con lo proyectado, mejorando la circulación del agua y reduciendo las afectaciones en los predios rurales.
“Agradecemos gobernador por este trabajo, en verdad que está dando excelentes resultados”, expresó Contreras en su mensaje.
Esta no ha sido la única obra ejecutada por la Gobernación de Casanare para reducir el riesgo de inundaciones en el municipio. También se adelantó la rehabilitación del jarillón del río Pauto, que tiene más de seis kilómetros de longitud. Allí fueron intervenidos tres puntos críticos que presentaban deterioro y amenazaban con permitir el ingreso de agua hacia zonas habitadas y productivas de cinco veredas.
Con estas acciones, el gobierno departamental busca fortalecer la resiliencia del sector rural frente a la temporada invernal y proteger tanto las viviendas como la actividad agrícola de la región.