Lo que por años fue sinónimo de zozobra y destrucción, hoy comienza a transformarse en una historia de resiliencia y soluciones estructurales. En la vereda Mata Palo, municipio de Trinidad, el gobierno de César Ortiz Zorro, a través de la Dirección de Gestión del Riesgo, adelanta la construcción de un robusto dique de 750 metros de longitud con el objetivo de controlar definitivamente los desbordamientos del río Pauto.
La zona, considerada una de las más vulnerables ante la temporada de lluvias, ha sido escenario de recurrentes emergencias que han afectado predios y viviendas de más de 400 familias provenientes de sectores como Guamal, El Milagro, Pozo Petrolero, El Valle y la misma Mata Palo.

La estructura, que cuenta con una altura cercana a los dos metros, está diseñada para resistir crecientes de gran magnitud. Contará con una corona de 10 metros de ancho y una base de 16 metros, lo que garantiza estabilidad y capacidad de contención. Sin embargo, uno de los elementos más innovadores de la intervención es el recubrimiento con manto geotextil en la cara que da hacia el río, un material que refuerza la resistencia del dique, evita la erosión provocada por la corriente y prolonga su vida útil, minimizando riesgos ante futuras inundaciones. Este proceso se desarrolla con el apoyo de la alcaldesa Damaris Abril.
José Manuel García, campesino y habitante de la vereda Mata Palo, no ocultó su alivio al recordar el difícil panorama que han soportado durante años. “Las inundaciones nos han dejado pérdidas de cultivos, daños en las viviendas, vías destrozadas y hasta la muerte de animales. Uno no podía vivir tranquilo, la zozobra era constante porque en cualquier momento el río se nos metía a las casas”, relató el agricultor.
Desde la parte técnica, el ingeniero Wilson Porra, director de Gestión del Riesgo, explicó los alcances del proyecto. “Este es un dique construido en la parte externa del afluente, diseñado específicamente para contener las inundaciones una vez el río ha superado su cota natural. Su función es retener las aguas y devolverlas a su cauce, disminuyendo drásticamente el impacto sobre las comunidades”, detalló el funcionario.